Diversas ocasiones en nuestros Centros los Profesionales nos encontramos ante familias que sienten un gran dolor por el hecho de tener que “confiar “ las atenciones de su familiar a los profesionales.

Los familiares no son mejores o peores por dejar a un miembro de su familia en manos de cuidadores profesionales, todos somos conocedores que las atenciones que podemos proporcionar un Centro Sociosanitario nada tiene que ver con otros cuidados no profesionales.

Desde los profesionales del área psicosocial muchas veces nos encontramos ante problemas que van más allá del propio hecho del ingreso en el Centro, detrás del hecho  se encuentran en ocasiones problemas sociales y familiares, los cuales son de difícil afrontación.

Una de las cualidades que se nos presupone como profesionales es la “empatía”. Ocasionalmente  podemos estar ante un familiar llorando y diciendo una y otra vez que se quiere llevar a su padre o madre para casa…en ese momento la citada  “empatía” debe ser primordial para que ese familiar pueda sentirse comprendido y aliviado.

Para ello verse en el lugar del “otro” es la fórmula más adecuada  para reconducir la situación, a su vez la acción de reconfortar al familiar que el hecho de ingresar a su padre o madre en el centro ha sido la mejor que ha podido tomar dadas las circunstancias que le ha tocado vivir.

Como profesionales tenemos que  empatizar al máximo con el “otro”. No se debe de buscar culpables si no soluciones que satisfagan en la medida de lo posible las aspiraciones de todas las partes implicadas.

El título es “el sentimiento familiar y la empatía del profesional”, para afrontar la problemática es preciso y de suma importancia estar entrenado y formado al máximo en acciones de afrontamiento ante situaciones con familiares.

Desde SPRODE una vez más manifestar que nuestra máxima es colaborar en la elaboración de Manuales Asistenciales los cuales puedan ir cada vez más profesionalizando nuestro sector y sobretodo redundar en aumento de la calidad de las atenciones a prestar.